Acabaron de escuchar y presenciar (por si no lo han hecho háganlo) la obra compuesta por Los Mozzarella: Los Santos de mi País. Y es mera coincidencia que nuestro actual presidente lleve en su apellido este mismo alusivo, pues, como podrán ver, no se menciona en ninguno de los Santos que consideramos importantes en la historia patria. Graciosos comentarios hemos recibido, los cuales llenan de satisfacción a este par de guaimarones, porque reflejan exactamente el sentimiento que como hijos de la misma naturaleza nos ha sido otorgado, he aquí una muestra:
“nooo que manes mas malos de lo mas ridiculo que he visto como es posible que hallan ganado.......buuuuuuuu saquenlosss!!!!” nya1718
Después de semejante piropo no queda mas que hacer un repasis de la lección. Para empezar, rendimos un solemne homenaje a aquel santo que ha inspirado a grandes personajes de las letras, la filosofía y la teología, quienes por estar enredados en tan duros pensamientos, esto mismo se les ha materializado y les ha endurecido el excremento, por eso mismo, le piden con todo su fervor a San Itario.
Acordes a la nueva era, y a las nuevas tendencias que nos llegan del lejano oriente, nuestra creciente población de vegetarianos se aferran a San Ahoria, quizá para que los aleje de la pecaminosa tentación de la carne. Para los vaciados y que están en la olla, que le recen a San Cocho y los hippies a San Turrón. A modo de ejemplo, para las correspondientes categorías, se presenta a la gorda Fabiola como fiel devota de San Chopanza y al Bolillo Gómez de San Tropel, ejemplos que aplican para los obesos y los pelioneros respectivamente.
El santo de las chicas “picaronas” es San Daló y el de los argentinos San Duche, si Ché. Y devuelta al lejano oriente, esta vez en la milenaria cultura china, un chino nos aconseja a todos los padres que tienen hijos malcriados encomendarlos a Chan Cleta (En español: San Pantufla) y para los golpes en la cabeza los chinos suelen rezarle a Chan Chichón (En Español: San Quetotazotanhp).
Terminamos con un poco de demagogia barata, pues al fin y al cabo esto se trata de los Santos de mi País. No sobra cepillar a quienes nos dan la oportunidad de presentar semejante guaimaronada, (y además el primer premio), rindiéndole un honor a quienes están muy felices y a su santo San Badosfelices.
Es chistoso todo esto? Realmente no lo sabemos, pero por lo menos si misterioso, ganamos, pero no por buenos, sino por esa bella cualidad que se esconde en todo lo malo (o perverso) que se hace con sinceridad, es decir, la guaimarones. Cabe decir que la música de este sketch nació hace unos doce años, con una letra destinada a enseñarle a los niños de Cota a tener practicas de aseo e higiene, por un mal entendido fue censurada, y motivo de una citación a nuestros padres para hablar con nuestra profesora de matemáticas quien argumentaba que la canción era “mal educante”, doce años después le damos toda la razón. Gracias Nataly!
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